Noticias

  Imprimir |       Compartir
20-09-2019

Charla sobre el rol de las aceleradoras e incubadoras de empresas

Integrantes de la Aceleradora del Litoral y de la Incubadora Expresiva de Santa Fe, brindaron una charla informativa en el marco de las actividades programadas con motivo de la “VII Semana Nacional de Emprendedor Tecnológico 2019”, y las “Jornadas de Emprendimientos de Base Tecnológica”, que se llevaron a cabo esta semana en la Universidad Nacional de Catamarca. Se refirieron al papel que cumplen las aceleradoras e incubadoras de empresas como nuevas formas alternativas que ayudan en el proceso de nacimiento y crecimiento de iniciativas puestas en marcha por emprendedores. Se trata de eslabones clave en el proceso de acompañamiento a proyectos para que se transformen en empresas exitosas.

María Fernanda Andrés, es directora de Negocios de la Aceleradora del Litoral, fundada por la Universidad Nacional del Litoral, la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el Parque Tecnológico Litoral Centro. Esta organización, tiene como propósito impulsar el crecimiento de nuevas empresas y ayudarlas a crecer y conseguir financiamiento, ofreciendo a los emprendedores distintos recursos para que puedan progresar, entre ellos, espacios de networking y trabajo en red, acceso a tecnología, mentorías, capacitación y financiamiento, a cambio de un porcentaje de las acciones de la startup u otra forma de participación en el emprendimiento, acordada entre las partes involucradas.

En su exposición, Andrés indicó que la Aceleradora del Litoral tiene convenio con más de 25 universidades nacionales, con INTA, con el Instituto Balseiro, CONICET, con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el Mercado de Valores de Rosario y agencias como la Fundación Argentina de Nanotecnología. “Todos estos, son organismos que pueden acompañar a las empresas nacientes a ser exitosas por el apoyo que tienen, por sus contactos y sus redes”, apuntó.

Comentó que esta aceleradora es de naturaleza científica y está orientada a brindar apoyo a emprendimientos de hasta 5 años, que provienen del sistema de ciencia y tecnología. Su misión es transformar estos avances científicos en productos o servicios que puedan ser incorporados al mercado. El objetivo es “ayudarlos a acelerar su proceso de inserción en el mercado comercial, tanto a nivel nacional como internacional”, sostuvo.

Este consorcio integrado por instituciones académicas, industriales y científicas ofrece asistencia técnica y financiera a emprendimientos con potencial de crecimiento global y un alto grado de diferenciación e innovación. Andrés especificó que trabajan seleccionando proyectos que están por conformarse en empresas o empresas recientemente creadas de base científica para fortalecerlas técnica y financieramente. “La mayoría son fuertes en lo científico, pero necesitan complementar o fortalecer la parte de negocios y mercados”, explicó y señaló que “algunas están completas en la parte de negocios, pero necesitan redes de contactos para poder lograr la internacionalización y llegar a mercados externos”.

Según mencionó, la Aceleradora trabaja con las distintas universidades del país, “para acercar la asistencia que genera donde están los proyectos científicos que pueden transformarse en empresas en el seno de los institutos de investigación y universidades”. Destacó que la Universidad Nacional de Catamarca “está animando a sus científicos a crear empresas de base tecnológica, por lo que venimos a realizar nuestro aporte en este proceso”; y señaló que “Catamarca tiene sus institutos de investigación y científicos que vienen trabajando en algunas cuestiones aplicadas que podrían transformarse en empresas”.

En cuanto a cómo funciona la aceleradora dijo: “Aportamos dinero para que la empresa pueda desenvolverse y trabajar, le damos una asistencia técnica específica para que pueda incursionar en los mercados. Este fondo de capital emprendedor o capital de riesgo es algo muy nuevo en nuestro país. Ganamos la convocatoria Fondo Aceleración del Gobierno Nacional y así tenemos el apoyo de co inversión del Estado. O sea que por cada dólar que invertimos en una empresa, el Estado nacional invierte 2 dólares”.

Acompañamiento de base

Mori, es gerente de Expresiva, una Incubadora de emprendimientos de base cultural, espacio que se generó a partir de un convenio entre la Universidad Nacional del Litoral y la Municipalidad de Santa Fe. Desde las incubadoras se acompaña a emprendimientos incipientes como trabajo previo al de las aceleradoras. En este caso, se trata de empresas de perfil cultural, vinculados a diseño, turismo, gastronomía, producción audiovisual y video juegos.

comentó que se respalda a las empresas “desde un proceso de formación, de capacitación, abordando cinco ejes temáticos que cualquier empresa que aspira a futuro debe afrontar: actitud emprendedora, comercio, registro de marca, comunicación y marketing y recursos humanos”. También “se brinda acompañamiento en lo que son postulaciones a convocatorias por ejemplo de fondo semillas o capitales como también presentarse a concursos o participación en ferias y eventos a nivel provincial, nacional e internacional”.

Esta Incubadora fue creada hace 9 años y fue la primera en el país. “Es política del municipio de Santa Fe y la Universidad del Litoral acompañar a los emprendedores culturales sabiendo que la universidad tiene un nicho a partir de las carreras de diseño y creatividad de estudiantes que después devienen en emprendedores, por lo que la idea es acompañarlos en este proceso de formación en la etapa de pre incubación e incubación con una asistencia técnica, con asesoramiento a partir de la demanda de ellos. Ya sea registro de marca, recalcular costos o buscar un potencial inversor. Un paso anterior al proceso de aceleración”, aportó Mori.

“Hay que trabajar todas las aristas posibles de lo que es un emprendimiento para que la suerte, poca o mucha, que a uno le toque se termine transformando en un aliada y no en una excusa en caso de fracasar. El éxito de un emprendimiento no es una cuestión de suerte. Sino insistencia y resistencia, siempre con la autocrítica necesaria para darse cuenta que el emprendimiento no va o que la idea que se tenía no es la acertada. Por eso el proceso que hacemos en Expresiva es eso: darles las herramientas a los emprendedores para que puedan hacer un análisis del modelo de negocio que están planteando y si es viable o no, y si es viable le insistimos en insistir, en no bajar los brazos”, analizó.

Comentó, como ejemplo, que Santa Fe “tiene un alto índice de empleados públicos, pero esto también genera consumo y los mismos empleados públicos pueden generar un emprendimiento en las horas libres con la idea de, en un futuro, poder ocuparse de su emprendimiento full time”.


Volver Arriba | ::::: Volver a Inicio :::::